¿Por qué sientes un vacío que no sabes cómo llenar?
¿Qué es y por qué te hace sufrir?

¿Por qué sientes un vacío que no sabes cómo llenar?<br>¿Qué es y por qué te hace sufrir?

Desde que recuerdas, ¿Te has considerado raro o rara, y has sentido un gran vacío y la sensación de no encajar en la sociedad que te rodea? 

¿Estás insatisfecho/a, no sabes qué rumbo tomar, nada te llena, y tu familia y amigos no te entienden?

¿O por qué no gozas como los demás que solo buscan divertirse de una forma muy básica y llena de excesos?  

¿O sufres y no sabes por qué te pasan tantas cosas malas? 

¿O mirando al mundo lleno de injusticia y sufrimiento, no entiendes lo que pasa y por qué pasa? 

¿O sabías que había algo más, sin embargo, no sabías qué era, pero lo andabas buscando? 

¿O andas desconectado espiritualmente y, aunque tienes el anhelo de Dios, no te identificas con la iglesia ni con ninguna religión? 

¿O por soledad? 

Debido a eso, ¿Has tenido que vivir en carne propia, ansiedad, depresión o crisis de pánico? ¿Y eso tal vez te llevó a beber, drogarte y degradar cada vez más tu vida? ¿Intentaste suicidarte o has conocido a alguien que pensó hacerlo o lo hizo? ¿Te surgen pensamientos muy raros y te entretienes con lo que sea? ¿vives entre dolor y placer?

Ahora, ¿Sientes la necesidad de llenar ese vacío y entender qué te pasaba y por qué siempre has sentido que no encajabas con la gran mayoría?

 Si parte de lo anterior te toca de cerca, estos artículos son ideales para que muy pronto entiendas lo que está pasando personal y socialmente en tu vida.

Ves, te entiendo y, porque me he sentido vacío, te puedo enseñar cómo superar esa sensación horrible de insatisfacción que parece un pozo sin fondo. Y no solo eso, además de tener una vida plena y feliz, quiero que aprendas a entender ese vacío, lo que te pasa realmente, y cómo llenarlo. 

Te entiendo porque desde la adolescencia hasta los 26 años de edad, he sufrido de lo mismo, y he vivido tus dramas. Porque nadie me explicó lo que me pasaba, y tuve que aprender de la manera más dura, no quiero que te pase lo mismo.

¿Qué estás buscando realmente? ¿Qué te falta?

Continuando con la lectura, en este y en otros artículos relacionados, sabrás que lo que estoy diciendo es lo que querías escuchar, así también pronto entenderás mejor lo que estás experimentando. Para ti va a ser una linda nota de esperanza saber que ese vacío en realidad está lleno de algo que todavía no sabes ver y que te mostraré con mucho Amor. 

Gracias a ese vacío, que todavía no sabes definir y que te mantiene insatisfecho buscando algo más, has llegado aquí. Con seguridad has pensado que era falta de dinero, trabajo, pareja, hijos o de otras cosas y tal vez las has buscado a lo largo de tu vida, pero aun luchando por todo eso y lográndolo, nada te ha dado la satisfacción que esperabas encontrar, y andas insatisfecho.

¿Cuáles son los problemas, dificultades u obstáculos y retos diarios que te bloquean y que crean ese vacío que no sabes llenar? ¿Qué te inquieta y hace infeliz? ¿Qué estás buscando realmente? Por ahora, puedes solo decir que hay algo que te elude, y su falta te da el vacío que tienes. 

Porque lo quieres superar, debes primero entender lo que es, lo que te pasa, y por qué te pasa. Además, una vez encontrado, ¿Quieres superarlo de manera temporal o permanente?

Antes de empezar, quiero que entiendas que este conocimiento —que mantendré sencillo y liviano— no es algo que viene de mí, o algo de la Nueva Era o de algún taller de coach, sino que es un conocimiento milenario y trascendental que refleja lo que ha pasado a millones de buscadores como tú que estaban buscando respuestas.

Con esas claridades, quiero hablarte como un adulto pensante, que sabe reflexionar profundamente para qué, además de que entiendas con tu cerebro (la lógica y la racionalidad son importantes) entiendas con tu corazón (la intuición) porque solo de esta manera podrás crear un cambio permanente en ti. Mejor dicho, quiero hablarte de corazón a corazón.

Te sientes vacío por cinco motivos principales:

1. La vida te golpea, sufres, andas cansado de sufrir, porque parece que ese es tu destino y estás buscando una vía de escape. Porque no entiendes por qué eso te pasa. Te haces preguntas que no sabes responder. Te sientes fuera de ruta y vives en piloto automático. Te preguntas por qué y para qué todo eso te ha pasado y te pasa, y te preguntas por tu mala suerte. Te cuento que nada es accidental en el universo y todo eso pasó porque fue lo mejor para ti. ¿Te sorprende saberlo?tal como lo ha hecho conmigo en innumerables momentos.

Además, puedes hacer una reflexión sobre el por qué te sientes fuera de ruta.

2. Andas insatisfecho contigo mismo. Tienes muchos deseos, quieres cambiar, pero no tienes autodisciplina, determinación ni buenos hábitos. En cambio, entre otros, tienes miedo a la pérdida, al fracaso, tienes mucha pereza, sientes cansancio de la vida, no te quieres esforzar… a dejar tu zona de confort, a la opinión y rechazo de los demás.

Aprende dos métodos efectivos que te podrán ayudar a vencer tus malos hábitos. 

3. Porque solo existes sin realmente vivir, y porque no sabes lo que quieres, te mueves por el mundo como una hoja al viento, sin un propósito claro, ni una meta a dónde llegar. Mejor dicho, vives, pero no andas contento. Por cuanto te esfuerces, nada parece llenar ese vacío que te consume. 

Encontrar tu propósito de vida es fundamental para tu felicidad. 

4. Tal vez has logrado tranquilidad económica, tienes un buen trabajo, una linda familia, eres una buena persona, pero, no estás feliz. Aunque lo tienes todo, sientes que algo te falta, que algo te elude. Sabes que si encuentras ese algo vas a llenar tu vacío. Sin embargo, no sabes qué es ese algo que estás buscando, así como no sabes dónde encontrarlo. 

¿Qué te está pasando? ¿Sientes una nostalgia que no sabes definir?

Además, ¿Qué quieres realmente y cómo descubrirlo?

5. Te sientes un bicho raro, desubicado, porque no entiendes el mundo que te rodea. La sociedad humana hoy es algo compleja y decepcionante.

Porque generalmente, en donde sea, hay codicia, egoísmo, violencia, corrupción, desarmonía —si has evolucionado espiritualmente y eres un idealista— el mundo te parece un asilo psiquiátrico, pero donde los pacientes andas sueltos. Te preguntas, ‘¿Por qué todos corren hacia cosas que no me interesan, además haciéndose daño el uno al otro cuando todos podríamos vivir en paz y armonía? ¿Por qué no hay más empatía y amor?’ 

Si tomas el mundo desde lo negativo, porque sientes que nada vale la pena, puedes llegar a pensar que, por permitir eso, Dios es malo o, peor, que no existe. Puedes volverte ateo, cínico, nihilista y, porque los demás no te entienden o porque no encuentras otros como tú, vives en soledad, sin saber cómo llenar ese vacío que te atormenta. Puedes ahogar tu frustración en el alcohol, maratones de Netflix, drogas o vicios varios que solo te ayudarán a degenerarte siempre más. Si eso te ha pasado, podrás entender mejor sobre esto en un artículo sobre cómo la sociedad de consumo te consume. 

De lo contrario, si ves el mundo desde lo positivo, sientes que existe algo que debes absolutamente encontrar porque va a llenar ese vacío, y nunca paras de buscarlo. Eres un buscador y, después de una larga espera, al final puedes leer estas palabras. Te consideras diferente, y feliz de serlo. No quieres ser parte de la masa común y dormida, ni seguir sus normas y ser normal. Entonces, ¿A cuál perteneces?

Mirando a los demás entiendes que esa sensación de sentirse vacío no depende de la edad, el género, de cuánto dinero tienes, de tu estrato social o nivel de educación. Así como no depende de tu nivel de interacción sea esta virtual o física con los demás, tu popularidad, o tener o no tener amigos, tampoco depende de este momento histórico porque desde más de treinta siglos, escritores, filósofos y poetas han hablado de ese vacío. Lo que pasa es que, tal vez sin ser consciente de eso, has entendido que lo finito (el mundo) nunca podrá darte lo que buscas, lo Infinito.

¿Cómo llenar realmente tu vacío?

Más específicamente, ¿Qué tipo de vacío es el tuyo? ¿Es un vacío que siempre existió en ti, o es un vació que estaba lleno de algo y que se vació en algún momento de tu vida?

En realidad, cualquiera que sea tu respuesta, te cuento que ya desde hace miles de años se descubrió que no es ni el uno ni el otro. Tu vacío no es algo físico, medible o cuantificable. En realidad, estuviste siempre lleno y tu vacío nunca existió en ti, ni se vació luego. Lo que sí te pasó, debido a un hechizo que te explicaré luego, como pasa en una ilusión, empezaste a ver un vacío cuando en realidad estabas lleno de algo. 

Aquí, porque acabas de conocernos, y porque tal vez estás todavía sufriendo por los primeros tres motivos, analizaremos principalmente las causas y las soluciones del vacío temporal. Sin embargo, si quieres llenarlo de forma permanente, lo podrás hacer siguiendo El Camino Virtuoso, el cual es un método para desarrollarte a ti mismo a nivel físico, mental y espiritual. 

Para empezar bien y para que te sientas libre de toda la carga negativa que has acumulado en tu vida tal como resentimiento contigo mismo (o con los demás) por errores del pasado y el sentido de culpa que ha nacido de esto, me gustaría pedirte que hagas una limpieza mental, entendiendo y practicando el perdón y los errores y sentido de culpa que te pido de leer y procesar.  

Aunque te puedo parecer rígido, —pero lo verás tú mismo si continúas en tu búsqueda— si no tomas medidas diferentes y sutiles, la solución a tu vacío se quedará insatisfecha hasta tu último día. 

En este sitio, podrás continuar tu proceso de crecimiento y evolución sutil para llenar ese vacío de ese algo que, sin ser consciente, andas buscando desde siempre.

Como antes he dicho, llenar ese vacío no depende de los anteriores factores, sino de algo que viene desde adentro de ti y de tu evolución como ser humano: tu corazón bueno y puro. Esa será la puerta que te dará el deseo de servir, que a su vez te hará recibir lo que en el mundo espiritual se llama la Gracia de Dios [Krpa] que te llevará al inicio de El Camino despertando espiritualmente [Samvit].

Las palabras que leerás a continuación han sido pensadas con la única esperanza de que entiendas el motivo real de por qué te sientes vacío y, viendo la Realidad y despertando, aprendas a verlo (y verte) lleno otra vez. Aunque estas palabras nunca podrán hacerte sentir que lo lograrás, sí te indicarán la dirección a la cual mirar. Si aún solo por un instante puedes ver la Realidad, despertarás de tu largo estado de ensueño. Tal como alguien que ha visto un rayo que de repente y por momentos ilumina la noche, nunca podrás olvidarlo o regresar a amar la oscuridad, el despertar espiritual se quedará contigo por toda la eternidad. Desde ese mismo momento, actuando como un poderoso afrodisiaco en tu sistema, te empujará a volver allí una y otra vez y a quedarte en El Camino hasta que un auspicioso día, te establezcas en Su Resplandor.

¿De qué estoy hablando? Estoy hablando de lo que quieres en realidad. Estoy hablando del verdadero motivo del por qué te sientes vacío, vacío que al parecer nada en el mundo exterior y nada de lo que has hecho hasta ahora, ha podido llenar. 

‘Si sientes que quieres ‘algo’ más, y si nada ni nadie puede satisfacer tal sed, el Camino está llegando a ti.’

Pero, vamos por pasos lógicos, siempre regresando a ti y a tu experiencia personal.

Lo que te está pasando es que estás empezando a despertar

Te quiero contar todo eso, pero primero, porque tu mente —que con su lógica y racionalidad quiere entender— deberé contarte todo desde el inicio, para que así ella pueda quedar satisfecha, y permitirte aceptar en tu corazón la maravillosa aventura que estás viviendo. Vienes de un largo y doloroso viaje el cual te ha traído hasta aquí y andas cansado, o tal vez agotado. 

Pero, si entiendes en tu corazón lo que te voy a contar, ese agotamiento se volverá excitación, entusiasmo, deseo de saber, como al inicio de un largo viaje hacia la felicidad. 

¿Es esto para ti?

Si tienes la suerte de continuar esta lectura, después del primer artículo y leyendo los artículos de los enlaces que te estoy sugiriendo, te puedo asegurar que encontrarás las respuestas a todas las preguntas existenciales básicas que te has hecho y que yo mismo te estoy llevando a plantearte. ¡Todas y cada una de ellas!

Reaccionarás a estas palabras de dos maneras.

Si eres un verdadero buscador (o un dudoso sincero) sé que no querrás perderte la oportunidad de entender.  

Si todavía amas vivir en el auto-engaño o, peor aún, si eres un miembro activo de la masa inerte, y no quieres despertar todavía, esto no es para ti porque ha sido ideado para quien quiere ser inmensamente feliz. 

Pero, repito, vamos primero a convencer a tu mente y empezando de lo que más (o menos) conoces: tú mismo o tú misma, un ser humano con sus emociones, vida y los sufrimientos que esta última conlleva.

Tu Historia, una historia común

¿Dónde te encuentras en este momento?

Cierto, en tu casa, pueblo, país… pero, en realidad, estás encima de un pequeño planeta viajando a una velocidad abrumadora (108.000 k/h). Tu planeta es tan pequeño e insignificante que, al buscarlo en el universo, solo provoca reírse, particularmente cuando, la mayoría de la humanidad se está preocupando por cosas tan pequeñas que, esta vez, provoca llorar.

Tu capacidad como ser humano es muy limitada. Pocos minutos sin respirar, pocos días sin tomar o comer te hacen incapaz de pensar, o te matan. Además, por una cantidad infinita de motivos, puedes morirte en cualquier momento.

Desde que naciste (como bebé, niño, adolescente, joven, adulto) alguien (tus padres, profesores, entrenadores, curas, jefes) te han dicho cómo pensar, actuar y vivir. Te han impuesto obligaciones mentales y responsabilidades emocionales que han dominado y continúan dominando tu vida. Sin ni siquiera preguntarte, pensando que esa era la única manera de vivir, has aceptado (o debido aceptar) compromisos entre lo que te gusta, lo que debes o deberías hacer, y lo que el mundo te ofrece a través de responsabilidades y obligaciones que a veces se han vuelto como bloqueos imaginarios que no te han hecho, ni te hacen progresar.

Eso te duele y no estás feliz.

¿Cómo ha sido tu vida? 

Tu paso por esta existencia, se puede dividir en varias etapas:

Naces y eres más inútil que una ternera. ¿Has visto nacer una ternera? En sus primeros minutos ya está de pie y empieza a chupar leche. En menos de una hora, cayéndose y moviéndose de una manera todavía desordenada, corre y salta y, a parte de la comida, es casi autosuficiente. Tú no. Tu mamá te ayuda en todo y debe proveer tus necesidades básicas o morirías en pocas horas. Tú no haces nada, solo llorar, y actúas sintiendo frío, calor, hambre, defecas, orinas, no siendo consciente de que alguien te cambia los pañales. No sabes nada del por qué llegaste a este planeta, ni qué debes hacer en él. Tal vez por eso lloras… Pero que no te preocupe saberlo ahora. Es un plan de la naturaleza que, al nacer los seres más desarrollados, son los más inútiles. Estás en fase de formación.

Después de un tiempo la mente (que hasta ese entonces era solo instintiva) se empodera de ti. Es cuando entiendes que eres , que existes, que eres esa imagen reflejada en un espejo. Ese es el momento cuando nace en ti el (pequeño) ‘yo’ de tu mente. Como una administradora con un enorme poder, ella te controla y, hasta que no despiertas, se vuelve la ama de tu existencia. Al mismo tiempo, ella misma, porque es débil, influenciable y cargada de problemas [Samskaras], en un proceso que durará toda la vida, será programada por tus papás y demás personas, ambiente o sistema educativo.

Al crecer llegarás a la adolescencia, tendrás la transformación de tu cuerpo tu sistema reproductivo se activa, y entonces llega el primer enamoramiento, el sexo, el deseo de cambiar el mundo (deseo inmediatamente suprimido por aquellos que te rodean), la lucha para afirmarte como y encontrar un lugar en un mundo que todavía no entiendes, y tal vez el bullying.

En un proceso implacable e imparable, continúas creciendo y si eres muy joven, deseas acelerar el proceso de volverte adulto. 

Generalmente a los 17 años eres idealista y tienes muchos sueños y quieres (no quisieras) cambiar el mundo. Si puedes seguir tu inspiración y actuar en lo que quieres convertirte, lograrás el éxito. 

Si embargo, aunque algunos te dicen que puedes cambiar tu destino, pero por mucho que te esfuerces, no sabes cambiar y la vida te empieza (o continúa) golpeándote. Llegas a un punto donde te preguntas qué diablos estás haciendo con tu vida…

Terminas de estudiar y a los 18 años, la sociedad te dice que (hombre o mujer) eres un adulto. Ya podrás manejar un carro, votar, cumplir con el servicio militar, trabajar y, tal como te dicen, tienes derechos (los que ellos quieren o te dan), así también tendrás deberes. Pero, en ese momento, no estarás muy interesado en deberes sino en derechos, tus derechos.

Si naciste varón, tu testosterona te empujará a buscar mujeres, que todavía no sabes ver como tal, y que para ti son solo objetos sexuales. Y entonces te vuelves un cazador, y haces de todo para mostrarte más lindo, atractivo o inteligente de lo que realmente eres. Si eres tímido o tienes complejos de inferioridad, entonces el Internet es una fuente extensa de pornografía que te hará perder tu preciosa energía vital.

Si naciste mujer, siendo su princesa, sueñas con el príncipe azul que con un carro blanco de alta gama (el caballo ya pasó de moda) te viene a buscar para llevarte con él a vivir una vida maravillosa.

Claro está, ambos son odiosos estereotipos, que desafortunadamente todavía existen y que muchos siguen ciegamente.

Regresando a ambos sexos, quieres pasarlo rico, sueñas con mucho dinero, viajes y carros que harán morir de envidia a los demás. Porque te han dicho que debes tener muchas cosas, y que tú mismo deseas (ese es el éxito del mundo), buscas trabajo y quieres ser rico.

Al mismo tiempo, te emparejas, tienes hijos y así, porque crecen tus responsabilidades y deberes, te olvidas de tus sueños y de cambiar el mundo. ¿Y cómo podrías cargado de una familia, hijos que educar, y el carro o la casa para pagar por los próximos veinte años?

Te cuento que eso ha sido siempre el plan contigo.

El Sistema, no quiere cambiar el estatus quo, ni la manera cómo funciona el mundo. Y así, ¿Cómo puedes tú contribuir para engordar su enorme riqueza? Ellos no tienen las mentes brillantes de los científicos o de geniales inventores para descubrir todo lo que el ser humano es capaz de desarrollar. Ellos solo tienen dinero y saben cómo usarlo para comprar lo que necesitan. Y así, gracias al sistema educativo crean tipos de trabajos que les servirán para inventar medicamentos, armas, tecnología entretenimiento y todo lo demás que solo ellos usarán para volverse aún más ricos. ¿Y cómo pagarán a esos científicos y actores que inventan y entretienen para ellos? Estimulando su ego, su estatus y con unas pequeñas migajitas de lo que producen. Esas personas brillantes se vuelven famosas, aparecen en la TV, son entrevistadas, viajan, son amadas y adoradas por miles (o millones) de chicos que gracias a ellos se mantienen dormidos. Lo más genial es la invención de premios prestigiosos que de repente los vuelven celebridades de admirar e imitar. Pero eso es el cuento de hadas, la elite conocida, los títeres que el mundo ve y luce como sus hijos e hijas más famosos. La elite desconocida y oculta, los verdaderos titiriteros no quieren mostrarse al mundo, que solo quieren controlar. 

Además, esa elite oscura necesita brazos para trabajar en sus industrias, cuerpos que produzcan comida que ellos venderán, y todo sin que esos chicos y chicas piensen y se cuestionen, solo les interesa que pertenezcan a una masa que debe ser controlada, entreteniéndola estimulando sus instintos básicos (comer, dormir, [procreación] sexo y miedo) y dejar en la oscuridad. 

Pero, regresemos a ti.

Si todavía no has sufrido, empiezas a sufrir y a sentirte atado. Tu vida se vuelve una mezcla de alegría y tristeza, un remolino de pequeños logros y miseria. Sin saber para dónde vas, a veces te deprimes, pero continúas trabajando muy duro, desde muy joven. 

Muy pronto y de repente, sin darte cuenta, has ya superado los 40 y, dependiendo de tu precocidad y estilo de vida, entre los 40 y 55 años de edad (o antes), empiezas a tener canitas, arruguitas, grasita, andropausia o menopausia, hijos a la universidad, nietos, y al final, cuando llegas a la jubilación, sin casi esperarlo, ni saber qué hacer con él, tienes un montón de tiempo para ti, —un tiempo que nunca fuiste consciente de tener porque te mantuviste ocupado trabajando para sobrevivir y fuiste controlado, contento y entretenido.

De pronto el dinero, que has logrado con mucho trabajo y tiempo, ya no te interesa o no te interesa como antes, porque tu atención debe enfocarse en los problemas de salud sobre los cuales te han programado diciéndote que son normales y comunes porque estás envejeciendo, tales como problemas de próstata o los síntomas menopausia, mala digestión, debilidad y un decaimiento general de tu cuerpo (y mente) que empiezan a fallar, llevándote a tomar muchos medicamentos. Por cuanto puedas pensar de haber cumplido con tu familia, y por cuanto tus nietos puedan alegrarte la vida, sientes que tu tiempo se reduce siempre más.

Si eres afortunado y te sales de tu estado de ensueño, en tu tiempo de sobra te preguntas: “¿Y ahora qué? ¿Es la vida toda aquí? ¿He sufrido, tenido confusión, deudas, problemas, y ahora que he logrado superar todo eso, de repente soy viejo, mi cuerpo falla, y siento que he desperdiciado muchos años corriendo por algo que en este momento no me interesa?”

Entonces te asustas y deprimes… y eso si eres afortunado. Si lograste volverte rico, por estar tan ocupado en acumular, con muy buena probabilidad, te volviste indiferente al sufrimiento ajeno. Espero que eso no te haya pasado o no te pase, pero hay personas amarradas al dinero, que aún siendo viejas todavía ahorran el centavo, o si ya no pueden manejar sus negocios, se quejan de que otros están gastando su precioso dinero. ¿Su dinero? ¿Acaso se lo llevarán con ellos? Nunca fue suyo y deberán dejarlo todo. 

O terminar en un asilo rodeado de seres extraños que lo atienden por un pago, ya que la familia no tiene tiempo para cuidarlo y se vuelven una carga.

¿Y qué pasaría después de su muerte? Otros se gastarán felizmente su esperada herencia, y ellos quedándose como espíritus, mirarán cómo su tan amado dinero se evapora en manos de sus descendientes que al final pueden realizar sus reprimidos deseos.

En general vives en la mediocridad, en la batalla del ego, o simplemente naciendo, viviendo y muriendo sin molestar a nadie, pero tampoco sin contribuir a crear un cambio en el mundo. 

Ah,… ¡Y sufriendo!

Defino todo ese proceso como las estaciones de la vida, que puedes conocer más en este artículo.

Porque estás sujeto al sufrimiento y al destino, y porque sabes lo que es y cuánto duele, empezaremos por sufrimiento para entender cómo funciona toda la creación.

Desde el tiempo de Buda, que dio las cuatro nobles verdades basadas en el sufrimiento, los seres humanos han luchado para resolverlo. Para eso se culpa a Dios, y no se entiende por qué la vida no fluye como se quisiera y por qué hay siempre obstáculos que alimentan tus miserias. Así, ¿Qué deberías hacer?

Escribir este artículo me ha costado esfuerzo, porque pensar en el sufrimiento va en contra de mi filosofía de vida. Así entonces, he puesto varios enlaces que, más que hablar del sufrimiento, te ayudarán a superarlo. ¡Aprovéchalos! 

Además, si estás sufriendo significa que alguien lo está causando y, por lógica, alguien que te hace sufrir no se puede considerar un amigo, sino un enemigo. 

¿Quiénes son tus enemigos? 

Aquí, aprenderás que tienes tres tipos de enemigos: los enemigos ordinarios, los extraordinarios y los cósmicos. ¿Cómo actúan y te influencian? ¿Puedes defenderte de ellos? ¿Cómo?

Continuando siempre con la tarea de descubrir más sobre los sufrimientos, vemos que son personales y sociales.

Los sufrimientos personales son muchos y más peligrosos que los externos que, una vez resueltos no continúan molestándote. Además, en muchos casos, puedes alejarte de ellos. Pero, los personales te siguen a donde sea, y no puedes defenderte sino sabes cómo y si no tienes las armas correctas. 

Aquí algunos de ellos:

Vacío. 

Desconocimiento de la verdadera Realidad. 

Instintos. 

Complejos. 

Emociones.

Creencias y programaciones. 

Apegos.

Falta de valores y principios. 

La soledad. 

Retos de la vida. 

El miedo a la muerte. 

Dios como castigador.

Los demás. 

El destino.

La búsqueda de algo. 

Las enfermedades. 

Debilidades, vicios y malos hábitos

Falta de un Claro propósito de vida 

Éxito, si lo tienes

Éxito, si no lo tienes

Estos son los sufrimientos personales que debes entender y enfrentar.

Si observas a tu alrededor, relacionados al sufrimiento, verás que hay tres tipos de personas: 

1. Quien crea sufrimiento

2. Quien lo padece y, al mismo tiempo, lo crea.

3. Quien ha entendido, no lo sufre, y lo resuelve. 

Los primeros son personas subdesarrolladas o que simplemente todavía no entienden, los segundos son la buena gente que se chocan entre ellas, los terceros son los sabios y los maestros. 

Sufrimientos externos

Así, tal como los sufrimientos personales, hay una alta gama de sufrimientos externos que hacen miserable tu vida, y la vida de millones de personas como tú. Son tantos y tan variados, que he escogido solo algunos.

Relaciones Cercanas desequilibradas, engaño, infidelidad

Frustración debida a tu situación familiar

Un Familiar con Depresión que ya no te aguantas

La muerte de un ser amado

Una promesa incumplida

La Convivencia 

Alguien que te molesta

Choque de personalidad

Si alguien hace algo que no debería. 

Violencia

Destrucción del medio ambiente

La organización de un evento que fracasa

Tu equipo de Fútbol o político pierde

Frustración debida a tu situación laboral

¿Cuándo llega el momento de buscar a Dios? 

¿Cuándo acontece? Cuando algo (que por ahora llamaremos destino desconocido) sacude tu zona de confort y te llegan cambios que pueden ser positivos o negativos, mejor dicho, cuando algo nuevo acontece en tu vida. 

Los motivos más comunes son: 

1. Curiosidad

2. Pérdida un ser amado (sea una muerte o separación dolorosa y súbita)

3. Cambio

4. Sufrimiento en general

5. Desequilibrio repentino

6. Pruebas inesperadas

7. Inspiración de modelos cercanos 

8. Búsqueda de un propósito 

9. La búsqueda de la Felicidad permanente o Suprema

¿Cómo llenar realmente tu vacío? ¡Despertando!

¿Y qué es ‘eso’? ¿Cómo lograrlo? Si estás listo, ya estás en él, debes solo continuar aprendiendo un conocimiento que puede hacerte entender y que va a explicarte lo que tu corazón ha sabido siempre y que alguien más —aunque con más conocimiento o cualificaciones académicas, pero no listo— nunca podrá entender.

Y entender debes… ¿Qué deberás entender? Muchos conceptos nuevos que tu corazón reconocerá de inmediato, porque son parte de tu verdadera naturaleza, Así que entiendes y actúas

Pero, solo entender no será suficiente: deberás también actuar. 

¿Actuarás? ¿Cómo actuarás?

Hemos llegado al final, al dulce.

Después de tanta lectura, entender y actuar, ¿Qué pasa después del despertar espiritual? ¿Cómo se transforma tu vieja vida? ¿Cómo esa vida, pierde su brillo y ya te parece absurda, estática, automática e inútil? ¿Cómo mermaron o desaparecieron tus miedos, problemas, neurosis, estrés, ansiedad y depresión? 

Pero, no quiero dañarte la sorpresa. Simplemente lee aquí lo que te pasará si realmente entiendes y actúas con lo que estás aprendiendo.

Termino aquí, y para hacerte reflexionar, unas últimas palabras…

¿Quién eres? 

No lo tienes claro. 

¿Qué quieres? 

Esto sí lo sabes: no quieres sufrir.

¿Por qué sufres? 

No lo sabes.

¿Cómo puedes evitar acumular sufrimiento? 

Tampoco lo sabes.

¿Cómo puedes llenarte de dicha y felicidad? 

No tienes idea.

¿Qué es la creación? ¿De dónde vino y cómo funciona? 

Sabes lo que te han dicho en tu religión.  

¿Cuál es tu lugar en ella? ¿Por qué fuiste creado?, ¿Cuál es el verdadero propósito de tu existencia?

Solo sabes que eres un ser humano, que existes y que vives en esta creación que todos llamamos universo, pero no tienes idea del motivo real del por qué fuiste creado y existes en este mundo.

Lo cierto es que vives. Como en piloto automático, te pasa lo que te pasa y experimentas lo que experimentas sin tener voz al respeto también porque no sabes encontrar las soluciones correctas para crear un cambio permanente. Así, resignado, aceptas ese vacío y quieres evitar sufrir. 

¿Qué estás buscando? 

Quieres ser feliz, inmensamente feliz, pero tal vez no eres consciente de eso.

¿Y qué pasa si no encuentras lo que buscas? 

Las consecuencias naturales son el vacío ordinario y espiritual, desesperación, depresión, vicio y degeneración. El sentimiento de frustración es tan grande que muchos de aquellos que no saben llenar ese vacío espiritual —y que, no están en El Camino— se deprimen, desesperan, y se dejan ir al vicio para ahogar esa consciencia despierta, ese conocimiento del mal y esa impotencia de no saber ni poder hacer nada al respeto.

Sin embargo, tú hoy tienes la posibilidad de llenar ese vacío para siempre y de cambiar tu destino. Como entenderás luego ¿Cómo llenar realmente tu vacío? ¡Despertando!, si has recibido esa Gracia, no significa que la utilizarás como deberías. He hecho mi parte para explicarte, alertarte y prepararte, pero, como siempre, serás tú quien deberá actuar y dependerá de tus acciones, sinceridad y determinación que puedas volver tu vida gloriosa y resplandeciente.

De todo corazón, espero que así sea…

Nota:

Este es el artículo principal de una serie sobre el vacío y la insatisfacción que muchos tienen, cómo entenderlo… y vencerlo. Si te es posible, sería mejor leerlos en secuencia, aunque pueden también entenderse individualmente.

Sigue leyendo: 1.1. Sufres.

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